El Camino del Amor

Hola, me llamo Inma y soy acogedora.

Llegué a esta situación de manera casual. Me removió bastante cuando supe de la existencia de estos niños con necesidad de atención y cariño, se le sumó que me encontraba en un momento de mi vida de estabilidad laboral, emocional y personal, además de sentirme en la necesidad de entregar y hacer algo más en la vida, por todo esto finalmente decidí, después de un tiempo de reflexión, embarcarme en esta aventura. 

Son 4 años desde que se resolvió el acogimiento permanente de una niña, que entonces contaba con la edad de 6 años, una niña con mirada asustada, sonrisa preciosa, timidez al principio, pero desparpajo y viveza al conocerla mejor, una niña que sobre todo se intuía al verla por primera vez muy necesita de atención y afecto.

 A día de hoy puedo decir, que también estaba deseosa de ser una niña normal, con cariño y seguridad, que no entendía su historia personal ni sabía que sucedería en su futuro inmediato y eso la asustaba mucho, además se encontraba inmensamente perdida en la necesidad de seguir unida a sus lazos de origen, con muchas fantasías hacia una posible futura reunificación familiar y a la par fue capaz de dejarse atender, querer e ir encontrándose cada vez más segura y TRANQUILA, y expreso esta palabra en mayúsculas, porque como ella misma me decía en los primeros momentos, era una necesidad imperiosa que necesitaba para sentirse mejor, debido fundamentalmente a mi parecer, a sus experiencias familiares previas que hacían que se sintiera en su día a día justamente al contrario.

Desde el acople conectamos, dos almas encontradas con necesidad de dar y recibir. Disfrutamos esos primeros momentos con risas, juegos, abrazos, besos… sobre todo durante el día. Al caer la noche había lágrimas, preguntas, corazón encogido por no entender su vida, miedos por su futuro y mucha tristeza por echar de menos su entorno, su vida anterior, su familia, sus lazos de unión. Fueros muchas noches sin dormir, cayendo exhausta después de llorar horas, de hablar abrazadas intentando calmar, relajar y que sintiera todo el apoyo, aún a sabiendas que no podía responder a todas sus cuestiones, ni curar sus heridas, pero si pude ofrecerle mi amor y comprensión e intenté, durante algún tiempo en vano, porque es difícil, que se fuera desprendiendo de la culpa, que es otra característica común en los niños del SPM.

En esos momentos tan duros fui consciente del dolor tan grande que hay cuando una familia se separa, cuando los niños tienen que vivir situaciones dramáticas que no entienden, cuando asumen roles que no les corresponden, cuando se les priva de su infancia, inocencia y la posibilidad de crecer felices, seguros y bien cuidados.

Este camino es de constancia, perseverancia y mucho amor y comprensión. No te puedes despistar, a veces parece que ya está bien, porque no llora apenas, no se pone tantas veces triste, no te nombra su pasado, pero llega un día que está más sensible y se desbordan en ella muchas emociones, emociones que no se corresponden con lo que haya ocurrido, y te das cuenta que necesita expresar su dolor, un dolor interior que es difícil que se vaya del todo, que es sano que saque, que hable, que exprese y que siempre le acompañará.

En ese momento nos encontramos, ya no siente la necesidad que tenía antes de preguntarme 30 veces al día si la quería, para sentirse segura que no la abandonaré, o si le riño por algo que ocurra, no piensa que la llevaré al centro, como me decía hasta hace no mucho, por sus miedos, por el abandono…y es que si una empatiza y se pone en su lugar,¿ por qué estos niños tienen que creer a los acogedores cuando han sentido y vivido de sus propios padres dicho abandono y dejadez?

No es un camino fácil el que decidí elegir hace años, te mantiene siempre alerta, te hace intentar mejorar cada día, no te puedes relajar, hay que saber interpretar emociones y atenderlas de forma segura, y si te equivocas hay que ofrecer el perdón y la posibilidad de mejorar como acogedor, porque ellos lo necesitan, necesitan que tu saques tu mejor versión para sentirse tranquilos, seguros y felices, necesitan no revivir momentos duros anteriores y necesitan que les ofrezcan un ejemplo completamente distinto, sano, saludable y de mucho amor.

El acogedor también siente miedo, inseguridad, intranquilidad por no saber si estás atendiendo de la mejor manera, pero nosotros elegimos este camino y somos adultos, podemos solventar o al menos intentar, porque tenemos los medios a nuestro alcance, las situaciones que se producen. Ellos en cambio sienten todas estas emociones elevadas a la máxima potencia, sin saber como actuar ante ellas, porque por su edad no saben ni tienen los medios para ello.

A día de hoy, ella se siente mejor, más tranquila, más segura, más feliz, tiene una madurez importante con respecto a sus iguales del colegio u otros amiguitos de su edad. Tiene también una sensibilidad emocional distinta a otros niños debido precisamente a sus vivencias, tiene un corazón enorme donde le cabe mucho amor de muchas personas diferentes, su familia biológica, la acogedora y mil amigos, tiene una suerte enorme de poseer esa gran capacidad de amar y de sentir, de dar y de recibir, de sentirse querida, atendida, agradecida y de dar también a cambio todo lo que recibe. Se está convirtiendo en una pequeña mujercita que disfruta cada momento de su presente al máximo, que quiere vivir feliz y que cada día está más centrada en sí misma más que en los problemas de los demás que ella sabe que no puede resolver.

 

El camino del amor

Entiendo que para ella fue una gran suerte que nos encontráramos y que le pudiera ofrecer la posibilidad de ir sanando sus emociones, aunque creo que es necesario comentaros que a mí me cambió la vida, pero sobre todo a mejor.

No me arrepiento en ningún momento de dicho paso dado, ella es mi actual familia, una familia de corazón, elegida, sentida, regalada, dada, cuidada, amada. Siempre estaré a su lado, pase lo que pase y ella cada día es más consciente de ello, con credulidad y tranquilidad, va sumando momentos, sonrisas, hechos, vivencias…sintiendo que quizás es cierto todo lo que le llevo diciendo cuatro años… que he venido a quererla, cuidarla y ayudarla, a prepararla para caminar sola el día de mañana de la mejor manera, porque merece todo lo mejor, pero siempre teniéndome a su lado y sintiéndose parte de estos lazos familiares que estamos creando desde que nos conocimos, lazos invisibles que existen y ayudar a sanar el corazón. Lazos que se mezclan y conviven con los que ella trae biológicos y sigue teniendo y tendrá, con respeto mutuo hacia su pasado, su presente y el futuro que elija. Lazos que la hacen mejor, porque comparte todo el amor con muchas personas y se siente cada vez mejor por compartirlos, sin sentirse culpable por ello.

Y me gustaría finalizar mi relato compartiendo mi orgullo al comprobar que ella cada día se siente más confiada. Es un logro muy lento que va y viene, que irá a más o menos, pero que va creciendo con el tiempo. Y es que para estos niños es algo que tiene mucho valor.

Actualidad

ASOFACAM: Por tantas razones

ASOFACAM: Por tantas razones

ASOFACAM nos presenta el corto que realizado con la ayuda generosa de un joven experto; en él han querido mostrar sus vivencias y reflexiones.

Cómo puedes estar comprometid@ con Abrázame Sevilla

Llama al (+34) 617 47 22 33 para contactarnos y ayudarnos.

Voluntariado

Necesitamos personas voluntarias que formen parte de nuestros proyectos, que nos ayuden a difundir la realidad del acogimiento y hacer más visible a este colectivo de menores y de jóvenes que conviven en nuestros barrios y ciudades.
Los/as menores tutelados/as y jóvenes extutelados/as nos necesitan, necesitan que seamos su voz, necesitan personas que luchen por ellos y necesitan familias que los acojan en su hogar.

Compártenos en Redes

¡Por los niños y para los niños! Para llegar a más gente ayúdanos compartiéndonos en las redes sociales, facebook, twitter e instagram.

Haciendo una Donación

Si no tienes tiempo para ser voluntario pero quieres ayudar puedes hacerlo mediante una donación. Así podremos correr con los gastos de ropa, comida, etc...

Forma Parte de Nuestro Proyecto

Así tú tambien podrás formar parte de este bonito proyecto

Sevilla 41003 España

Contáctanos (+34) 617 47 22 33

Donación

Seleccionar el método de pago
Información personal

Información de la tarjeta de crédito
Este es un pago encriptado SSL seguro.
Términos y condiciones

Total de la donación: 1,00€

Actualidad

ASOFACAM: Por tantas razones

ASOFACAM: Por tantas razones

ASOFACAM nos presenta el corto que realizado con la ayuda generosa de un joven experto; en él han querido mostrar sus vivencias y reflexiones.

Cómo puedes estar comprometid@ con Abrázame Sevilla

Llama al (+34) 617 47 22 33 para contactarnos y ayudarnos.

Voluntariado

Necesitamos personas voluntarias que formen parte de nuestros proyectos, que nos ayuden a difundir la realidad del acogimiento y hacer más visible a este colectivo de menores y de jóvenes que conviven en nuestros barrios y ciudades.
Los/as menores tutelados/as y jóvenes extutelados/as nos necesitan, necesitan que seamos su voz, necesitan personas que luchen por ellos y necesitan familias que los acojan en su hogar.

Compártenos en Redes

¡Por los niños y para los niños! Para llegar a más gente ayúdanos compartiéndonos en las redes sociales, facebook, twitter e instagram.

Haciendo una Donación

Si no tienes tiempo para ser voluntario pero quieres ayudar puedes hacerlo mediante una donación. Así podremos correr con los gastos de ropa, comida, etc...

Forma Parte de Nuestro Proyecto

Así tú tambien podrás formar parte de este bonito proyecto

Sevilla 41003 España

Contáctanos (+34) 617 47 22 33

Donación

Seleccionar el método de pago
Información personal

Información de la tarjeta de crédito
Este es un pago encriptado SSL seguro.
Términos y condiciones

Total de la donación: 1,00€